La sangre
La sangre que no reconoce su origen,
no tiene fronteras,
ni conoce su procedencia,
solo brota de un corazón maduro.
Reparte su riqueza, por no importa cual cuerpo,
lo nutre y lo prepara,
lo fortalece para su meta,
reproducirse y morir.
Es un vehículo fluido,
que no reconoce razas,
no separa credos,
y solo infecta si la
maltratan.
Se expande por el planeta,
se multiplica con fruición
en la espera del respeto,
de no ser desperdiciada
empapando el suelo.
Reme Gras.
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