domingo, abril 30, 2017

La nada que me contiene.


Ese cuerpo que me es extraño,
que apenas asemeja un cántaro de barro,
frágil, enjuto, poroso y opaco,
donde no me siento yo.

Tengo la constancia de mi desarraigo,
inútil para la vida,
inservible para la maraña de congéneres,
totalmente obsoleta.

Ya no siento ni tristeza…
solo una certeza solida y constante,
de no ser nada.

Sin piel, ni carne…
ni de mis huesos quedara constancia,
 ya formo parte de la nada que me contiene.


Reme Gras.
Derechos reservados.

4 comentarios:

Marina Collado Prieto dijo...

Profundas y desgarradoras letras querida amiga al mismo tiempo que hermosas...Besos y abrazos todos Reme.

César Caravaca Martín dijo...

No me gustaría definir este poema como algo triste, simplemente como una realidad que a unos nos cuesta más que otros asimilar y que no es sencillo poder superar. ¡Un saludo!

Siloe Sombra dijo...

Gracias por tu comentario Cesar...muy acertado, no es una cuestión de tristezas, más bien de realidades de estados anímicos, no hacen sentirnos nada, la sociedad en general y los que nos rodean cercanos en particular,
Muy amable dejando tu huella.
Reme.

Siloe Sombra dijo...

Gracias marina por tu fiel presencia en mis versos.
Un beso...
Reme.

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