Solo quiero ser una
gota,
esa, capaz de quitar
tu sed.
Ser quien cuide tu
desvelo,
sin adueñarme de tu
vida.
Adoro ese descuido,
que acompaña tu
gesto.
Quiero ser bálsamo,
y acabo siendo azote.
Dueña de los
reproches…
espina que se clava.
No pretendo ser tu
esclava,
tampoco sierva…
Quisiera ser la
inspiración,
que tu pluma moviera.
Y anida en mí la
frustrada pretensión,
de ser de ti, sin
querer serlo.
Reme Gras.
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