Me evado…
aunque mantenga
abiertos los ojos,
aunque el mundo
no deje de girar.
Me apeo del
mundo,
desaparezco de
esta tensión,
de los gritos y
ladridos,
del bullicio sin
sentido.
Me niego a
seguir la línea trazada,
me asfixia esta manipulación,
este caos
orquestado.
Sigo en mí
interior siendo yo,
un ser único y
diferente,
semejante al
resto,
pero distinto.
Y mi niego a ser
masa,
a ser un número,
estadística.
Aun con los ojos
abiertos…
me niego a
mirar,
el final de este
mundo.
Reme Gras.
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