Mi soledad…
acompañada de deseos,
de sueños que te ofrezco.
Mi soledad, acompañada…
de silencios,
de sueños y deseos,
de momentos por descubrir.
Y mis brazos se alargan,
intentando alcanzarte.
Mi voz semeja un canto de sirena,
acunado la más tierna canción.
Se agranda este océano…
se elevan las montañas,
y se agranda esta soledad.
Pero mi soledad ya no está sola…
tiene a su lado, el deseo,
el deseo y la esperanza.
Reme Gras.
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