Se apago mi voz…
cuando no
quisiste ya escucharla.
Se difumino mi
imagen…
cuando dejaste
de mirarme.
Perdí tu risa…
la llevaste a
otro lugar.
Se agoto mi
llanto…
y creció la
dureza de mi alma.
Levante barreras
entorno a mí,
cerré mi puerta,
mis ventanas
cuando te perdí.
A pesar de todo
crecí…
en dureza y
empuje.
Me revestí de
acero,
y busque en mis
sueños…
encontrando la
paz perdida.
Envuelta en
serena aceptación,
retorna la
sonrisa a mis labios,
Aunque te perdí…
renace explendorosa mi vida.
Reme Gras.




