Recorro el camino a
la inversa,
busco mis huellas…
las recorro hacia
atrás,
procuro pisar sobre
la huella dejada.
Sin que se note el
regreso,
ni la vuelta atrás.
Piso despacio…
sacudiendo el polvo,
sin estridencias,
suavemente.
Repliego el velo
rasgado…
retomo el regreso,
plegando velas,
guardando equipaje.
Una vez más…
abrí los brazos,
extendí las alas,
corto el vuelo, lento
el despegar.
Me sumo en mi yo
escondido,
el lugar de reposo,
donde habitan los
sueños,
y sanan heridas.
Sin ruidos ni
estridencias…
regreso a mi lugar,
el lugar… en el que
tú me colocaste.
Reme Gras.




