
Quizá
puedas entender mi llanto
como entiendo tu silencio.
Cuesta comprender el sentir
el rechazo, la indiferencia
aceptar un “no”.
Creer tener las manos llenas
y ser agua escurridiza,
arena que escapa entre las manos
como escapan las lagrimas.
Entiende mi llanto
no te culpes por no dar,
entendí que no eres para mí.
No mires si no quieres ver
mi llanto, ya no es por ti,
mi llanto es… para mí.
Reme Gras.



